de Frank McGuinness
Dirección: Everett Dixon
Estreno: octubre 2015
Dentro de la Temporada de Teatro Univalle, se estrenará Las chicas de la fábrica del dramaturgo irlandés Frank McGuinness, con dirección de Everett Dixon, en el Teatro La Máscara este viernes 9 y sábado 10 de octubre, a las 7:30 p.m.
Allison Machado, Gabriela Restrepo, Alejandra Trujillo y Angélica Duque
en Las chicas de la fábrica de Frank McGuinness. (Foto:)
La Obra
La obra representa la lucha de cinco trabajadoras entre dieciséis y setenta años de una fábrica de camisas ubicada en Donegal, Irlanda. Las chicas, víctimas de la globalización industrial, emprenden un movimiento gremial para mejorar su situación laboral y evitar el cierre de la fábrica. En medio de la toma de las instalaciones, las cinco mujeres de diferentes generaciones encuentran un espacio íntimo de cuestionamiento personal, que incluye la confrontación con los empleadores, sus maridos y la conservadora iglesia irlandesa.
El Dramaturgo
Dramaturgo y poeta irlandés, nació el 29 de julio 1953 en Buncrana, en el condado de Donegal, Irlanda. Fue educado en el University College de Dublín. Llegó por primera vez a la fama con su obra Las Chicas de la fábrica. Es profesor de escritura creativa en la Universidad de Dublín desde el año 2007.
Buncrana es una ciudad fronteriza – está en la República de Irlanda (católica, anti-inglesa), pero tiene una historia compartida con Derry, ciudad de Irlanda del Norte (protestante, pro-inglesa). Por consiguiente, sus obras tienden a desarrollar conflictos donde las elecciones de identidad y solidaridad política de sus personajes pueden llevar a consecuencias trágicas en la arena personal.
Abiertamente gay, McGuinness es de una nueva generación LGBT que no se limita a conflictos exclusivamente políticos, y rehúye intentos de encasillarlo como dramaturgo gay. Sin embargo, no hay duda que la temática de las angustias de la identidad y de la solidaridad está íntimamente ligada con la estética LGBT.
“McGuinness se encuentra entre los dramaturgos contemporáneos que arrojan luz sobre conflictos y grupos demasiado poco visibles en el teatro irlandés. Su estilo es apasionado, personal, alusivo, y ecléctico. Rara vez se asemeja a ese naturalismo denominado ‘realismo del Abbey’; rara vez tiene lo que Patrick Kavanagh llama con desprecio ‘la calidad irlandesa.’ Sin embargo, las obras de McGuinness están profundamente arraigadas en Irlanda, y el dramaturgo las considera claramente como estudios en lo que significa ser irlandés. Su conocimiento de las tradiciones culturales y dramáticas de su isla es enciclopédico, pero nunca vacila en cuestionar esas tradiciones y en resistir simplificaciones, de la misma manera que nunca vacila en evocar lo universal más allá de lo irlandés.”
Helen Heusner Lojek. Contexts for Frank McGuinness’s Drama. Washington (DC): Catholic University of America Press, 2004, p. x.



