de David Mamet
Adaptación: Jesús David Valencia
Dirección: Everett Dixon
Estreno: marzo 2006
La Temporada de Teatro Univalle sigue con el estreno de Búfalo americano de David Mamet, dirigida por Everett Dixon, este viernes a las 530 pm. en Auditorio IV.
Wirman Arcila y Ángel Barney en Búfalo americano de David Mamet. (Foto: Juan Carlos Cuadros)
Wirman Arcila y Johann Philipp Moreno en Búfalo americano de David Mamet. (Foto: Juan Carlos Cuadros)
Este enredo elegante de Mamet, una de sus dos obras más importantes (la otra es Glengarry Glen Ross), es un homenaje a la amistad. Aunque, como todas las obras de Mamet, la trama está llena de sorpresas - todo torna alrededor de una moneda con la cabeza de un búfalo - lo verdaderamente interesante de la obra es como tres personas manifiestan, en cada paso, su gran amistad para los otros dos, a pesar del terrible conflicto que surge entre ellos. Esta amistad se expresa a través de una sencilla invitación a desayunar, de una nostalgia para la feria de 94, de una discusión sobre el partido de poker de la noche anterior.
Ángel Barney en Búfalo americano de David Mamet. (Foto: Juan Carlos Cuadros)
Wirman Arcila y Jesús David Valencia en Búfalo americano de David Mamet. (Foto: Juan Carlos Cuadros)
REPARTO
Walter Mauricio (“Teacher”) – Jesús Valencia, Johann Moreno
Victor Doneider (“Don”) – Wirman Arcila, Edwin Ramos
Alexander (“Suco”) – Ángel Barney
La acción transcurre en la chatarrería de Victor Doneider. Entre primer y segundo acto pasan 10 horas.
El espectáculo tiene una duración de 1h35.
Edwin Ramos y Johann Philipp Moreno en Búfalo americano de David Mamet. (Foto: Juan Carlos Cuadros)
Estudio de la obra Búfalo Americano
por William Álvarez.
Don, el dueño de una tienda de objetos de segunda mano, vende una moneda con la figura de un búfalo americano por más dinero que esperaba. Si nada de lo que hay en la chatarrería tiene valor real, si todo es quincallería, ¿por qué pagaría alguien tanto dinero por la moneda? Don comienza a creer que él ha sido el timado. La moneda era suya y tiene que recuperarla. Decide robar el "búfalo" de su comprador. Su cómplice será Bob, su protegido; pero todo dará un giro inesperado cuando entra en escena Teach, amigo y compañero de Don. Esta pieza teatral nos presenta a tres víctimas, tres seres que pertenecen a una sociedad capitalista, cruel y despiadada que abandona a los perdedores, a los que no sabemos y no queremos ver. Una metáfora degradante de la ambición humana, reflejada en una comunidad rapaz, competitiva e incapaz de incubar sentimientos solidarios.
Wirman Arcila y Ángel Barney en Búfalo americano de David Mamet. (Foto: Juan Carlos Cuadros)
En definitiva, una obra dura, que refleja la sociedad actual, que golpea a la conciencia, que reúne todos los ingredientes para atrapar la reflexión de los espectadores. Un espectáculo de agresiva actualidad absolutamente recomendable para nuestros días, en los que temas como la lealtad, la confianza, la traición, el engaño, y el juego honor/deshonor, siguen vigentes. Un hecho banal, la recuperación de una moneda que se vendió inadecuadamente, sirve de pretexto a Mamet para mostrarnos la inutilidad de la vida de tres personajes erráticos, mezquinos y sin ningún proyecto de futuro. Los diálogos cíclicos que no avanzan y las obsesiones de unos personajes poco inteligentes nos llevan a la estructuración del espacio y el movimiento escénico en un cerramiento agobiante donde sólo existen cajas llenas de objetos inútiles, pero por eso mismo significativas de la realidad de los personajes que se mueven entre ellas sin encontrar una salida a sus monótonas y vacías vidas.
Wirman Arcila en Búfalo americano de David Mamet. (Foto: Juan Carlos Cuadros)
Con estas premisas, se logra la desnudez descarnada de la palabra y la emoción que la significa. Solamente aquellos elementos imprescindibles para el desarrollo de la fábula. El actor, sin posibilidad de utilizar aditamentos teatrales, se enfrenta al espectador desde la verdad de su trabajo. Sin ningún truco, ni efectos de luz ni musicales que perturben esa comunicación directa con el público. El texto nos habla del mito americano, donde lo único que cuenta es el dinero, pero por extensión colonizadora lo es de nuestra propia sociedad, donde todo vale si hay ganancias sustanciosas y donde los verdaderos conceptos de amistad, solidaridad, etc., son especímenes raros, sentimientos arcaicos en desuso. Al menos con este texto, y aunque sólo sea por cinco minutos, el tiempo que tardamos en llegar a la esquina para tomar una copa en el local de moda, sentiremos ganas de gritar contra todo esto y tal vez esos cinco minutos sean como la levadura para el pan.
Fragmento de Búfalo americano



